Las ceramidas, ingrediente clave para cuidar la piel deshidratada

las ceramidas
¿Qué vas a encontrar en esta entrada?

Presente de forma natural en la piel, las ceramidas son moléculas conocidas por actuar como cemento entre las células de la piel. Garantizan una función óptima de la barrera de la piel, nuestro escudo anti-envejecimiento y anti-deshidratación

Las ceramidas: un ingrediente natural para pieles sensibles

Sensible a los problemas de pieles y, en particular, a las personas que sufren Rosácea, estaba buscando un aceite vegetal que pudiera contener un alto nivel de ceramidas, un ingrediente clave para todas las pieles muy secas y maduras, para las que tienden a desarrollar un eccema, una psoriasis, una rosácea o sencillamente para todas los tejidos deshidratados….es decir la mayoría de nuestras pieles.

Pero, antes de presentarte el aceite estrella que puede cumplir dicha función, debemos hacer un zoom sobre esos componentes llamados ceramidas y el papel que desarrolla en la piel. 

¿Dónde se encuentran las ceramidas en la piel?

Las ceramidas son sustancias grasas presentes en nuestra piel. Se encuentran en la capa más externa de la epidermis, en el estrato córneo. ¿Sabes la capa situada justo por debajo de nuestra barrera hidro-lipídica? Pues allí se encuentran las ceramidas.

Las ceramidas son los principales constituyentes de los lípidos (40-50%), junto con los ácidos grasos (10-15%), el colesterol (25%) y los fosfolípidos (5-10%).  Todos juntos forman el cemento lipídico, esencial para mantener la epidermis en buen estado, flexible, elástica e hidratada. De hecho, las ceramidas se componen de un ácido graso unido a una esfingosina.

Funciones del cemento lipídico

Este cemento lipídico crea una cierta estanqueidad, rellenando el espacio entre las células y uniéndolas entre ellas, (como si fuera un escudo), y su función permite:

  • La impermeabilización de la epidermis: ayuda a luchar contra la deshidratación y, por lo tanto, limita la pérdida de agua transepidérmica y electrolitos (sales).

→ Imprescindible en caso de pieles muy secas.

  • La defensa inmune: impidiendo la entrada en la piel de los microorganismos, bacterias y hongos, así como agentes irritantes o agresivos.


→ Necesario en caso de pieles debilitadas por rosácea, psoriasis o dermatitis atópica.


Cuando falta unos de los constituyentes del cemento lipídico y, sobre todo, cuando el componente faltante son las ceramidas, la barrera epidérmica se debilita y provoca sequedad, picor, descamación y agrietamiento de la piel.

Cuando las ceramidas disminuyen….

La producción de ceramidas disminuye con la edad, por lo que la capacidad de retención de agua es menor y, como consecuencia a esto, la piel se vuelve más seca y deshidratada. La escasez de ceramidas hace que aparezcan más arrugas. 

Por eso, es interesante poder compensar esta perdida, agregando ceramidas o precursores de ceramidas a nuestros cosméticos y/o cuidando más la alimentación.   

La disminución de ceramidas no solo aparece con la edad, sino también por un daño solar (o exceso de rayos solares) o por el estrés oxidativo. Cuando la piel ya no produce suficientes ceramidas, esta está menos protegida y frágil. Además de sequedad, la piel se vuelve más reactiva, se puede irritar más fácilmente o tiene tendencia a enrojecerse.

En resumen: si tu piel es seca o muy seca, suele ser irritada, propensa al enrojecimiento o a desarrollar un eczema, es probable que carezca de ceramidas y que necesites una ayuda externa. 

¿Dónde podemos encontrar las ceramidas?

  • La mayoría de las ceramidas no existen en un estado natural, sino más bien como precursores. Pero podemos obtenerlas de los aceites vegetales vírgenes como la avena, el trigo, el girasol, … (encontramos, naturalmente, una pequeña cantidad de ceramidas apreciables).

  • Existen varias categorías de ceramidas. Una de ellas, llamada acylceramidas, tiene la especificidad de relacionarse con los ácidos grasos de tipo linoleico.  Sabiendo eso, entendemos por qué los aceites ricos en ácidos linoleicos aumentan la calidad de la barrera epidérmica y les otorgamos la propiedad de regenerador.

    Esos ácidos grasos, llamados omega 6, son indispensables a la formación de las ceramidas. Encontramos una proporción alta de omega 6 en los aceites siguientes, y por orden decreciente según producciones: onagra (75% del total de ácidos grasos), cártamo (75%), girasol (70%), semilla de uva (68%), pepino (63%), comino negro (60%), germen de trigo (58), cáñamo (57%), higos chumbos (57%), maíz (51%), semilla de calabaza (50%), soja (50%), borraja (43%), espino amarillo (35%).

  • Desde los problemas causados por la vaca loca, creo entender que no encontramos ceramidas de origen animal. ¡Mucho mejor, la verdad!

  • Luego existen las ceramidas que se venden como activos y que se suelen obtener por un proceso biotecnológico: pueden ser de origen sintético o natural (utilizando las semillas de girasol, por ejemplo). Siendo activos muy concentrados, nos permite obtener resultados más eficaces para luchar contra la deshidratación y como refuerzo de la barrera protectora.

    En cosmética casera, encontramos ceramidas como Ceramida III de Camassia, producido por biotecnología (la ficha técnica no da mucha información sobre su verdadero origen, pero no creo que sea vegetal), Nanosomas de ceramidas de Jabonarium, producido por nanotecnología (encapsulación) o Ceramidas vegetales de Botanicals o Aromazone (extraído del aceite de girasol).

  • Algunos ingredientes estimulan la síntesis de ceramidas. Nombramos un ingrediente muy polivalente: la Niacinamida (vitamina B3). 

Mi aceite facial favorito del momento: el aceite de girasol virgen

¿Lo has probado alguna vez? Curiosamente no es un aceite con resonancias glamurosas, pero es un aceite increíble, tanto al nivel de su textura ligera, por su penetración rápida en la piel y por su composición. El aceite de girasol debe ser de calidad virgen, claro. 

Quizás lo has usado a través de los macerados de Caléndula que se suelen preparar con aceite de girasol. 

Es un aceite maravilloso para la piel por la presencia de ceramidas, así como por su alto contenido en ácido linoleico (omega 6), -precursor de las ceramidas (50 – 70%)-, por su pequeña cantidad de ácido palmítico que aporta un efecto protector o filmógeno sobre la piel, por la vitamina E y su efecto antioxidante interesante en la renovación celular, por la vitamina K -que actúa sobre la circulación sanguínea y, por tanto, suma un punto positivo para las pieles con rosácea o cuperosis-.

Además, su olor es neutro y su precio muy barato

Dónde agregar ceramidas en nuestros cosméticos caseros:

  • Para las pieles secas y deshidratadas. Pueden ser cremas regeneradoras de noche o cremas para prevenir el fotoenvejecimiento o para después del sol. 

  • Para las pieles sensibles que tienen una disfunción de su barrera cutánea, como las pieles con dermatitis atópicas, psoriasis, rosácea.

  • En productos para el cabello seco o encrespado, donde el sebo no llega hasta la punta y deja la fibra capilar seca.  

Te dejo la fórmula casera y natural de una “crema facial hidratante con cáñamo y ceramidasque elaboré hace un tiempo. Voy a sustituir el 10% de aceite de cáñamo contenido en la fórmula por 5% de cáñamo + 5% de girasol, para un aporte mayor de ceramidas.

Conclusión

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